Pan de jamón abandonará las mesas navideñas porque la hiperinflación reinventará las fiestas decembrinas

Ronald Rubén Rodríguez Barrios /ECS

ANACO. Los anaquenses sienten que están atrapados por el enunciado más conocido de la Ley de Muprhy que segura que “si algo puede salir mal, entonces saldrá mal”. O dicho en criollo: No pegamos una.

La crisis inflacionaria que ataca a los bolsillos de los venezolanos le ha obligado no sólo a disminuir a la mínima expresión la calidad de vida, sino que también corroe elementos tan preciados de una sociedad como lo son sus costumbres.

La cena navideña es otra tradición que para sobrevivir debe reinventarse. Al prohibitivo precio de la hallaca debes sumarle el coste del eterno complemento. El coste del tradicional Pan de Jamón será desproporcionado e impagable.

Un panadero artesanal, que reservó su identidad, explicó que los materiales para la elaboración del pan de jamón están bastante elevados. “La harina de trigo, la mantequilla, el jamón, la aceituna, las pasas, la leche, el huevo y el azúcar están exageradamente caros”.

Freddy Mendoza, estudiante universitario de 23 años de edad, recuerda que en su no tan lejana juventud, la cena navideña era todo un acontecimiento familiar. “Para el 24 de diciembre nos reuníamos todos en la casa de los abuelos. Allí nos reencontrábamos con los tíos, primos y allegados. Compartíamos y bailábamos. La cena, aunque deliciosa, era la excusa perfecta para lo mejor de la natividad: la unión familiar”.

Este año los familiares de Freddy intentarán reunirse. “No creo que este año tengamos en los platos hallacas ni pan de jamón. Para poder mantener viva esta tradición tendremos que servir lo que encontremos para el momento. Pero algo haremos para compartir.”

Comentó Freddy que algunos parientes se han ido del país. “Trataremos de que hablen con los abuelos por video llamadas”.