Los síntomas del ictus cerebral y cómo detectarlo a tiempo

Reaccionar a tiempo puede ser la diferencia entre la vida y la muerte, o entre tener más o menos secuelas físicas tras un ictus o embolia. Te contamos qué hacer ante la mínima sospecha para que todo quede en un susto.

MADRID. Conocido también como accidente cerebrovascular, se produce cuando la sangre no llega al cerebro debido a la obstrucción de una arteria por un trombo o a la rotura de un vaso sanguíneo. Los síntomas comienzan a aparecer unos 10 segundos después de que se altere el riego sanguíneo del cerebro. Existen tres síntomas principales que debes conocer para identificarlo.

Síntoma 1: ¿Eres capaz de sonreír?

La pérdida de sensibilidad en uno de los dos lados de la cara es uno de los síntomas más frecuentes. Esto provoca que, al intentar sonreír, la parte derecha o la izquierda de la boca no se mueva. Este síntoma suele acompañarse de otras molestias, como una sensación repentina de hormigueo en el rostro, el brazo o la pierna del lado afectado.

Síntoma 2: ¿Puedes repetir una frase?

La interrupción del flujo sanguíneo que llega al cerebro puede causar que el afectado tenga dificultades para expresarse (le cuesta articular las palabras o lo que dice no tiene sentido). Si crees que alguien está padeciendo un ictus pídele que repita una frase sencilla, como por ejemplo “Hoy es martes”. También puede ser que no comprenda lo que se le dice.

Síntoma 3: ¿Levantas bien los brazos?

Esta prueba tiene relación con la falta de fuerza y sensibilidad que el trastorno provoca en uno de los lados del cuerpo. Si al intentar levantar los brazos es imposible hacerlo o uno de los dos cae desplomado, es un síntoma claro de un posible accidente cerebrovascular.

Hay más síntomas que avisan

Cuando se altera el flujo sanguíneo en el cerebro también pueden aparecer otros síntomas, aunque a veces son difíciles de identificar o de relacionar con el infarto cerebral, porque pueden confundirse con otras dolencias como la migraña. Conocerlos te ayudará a reaccionar rápidamente.

Alteración de la visión

Es posible que la persona afectada vea borroso, doble o que incluso pueda perder la visión de uno o de los dos ojos durante unos momentos. Este síntoma puede deberse también a otras causas, como por ejemplo una migraña con aura. En todo caso, si se pierde visión (de un ojo o de los dos), aunque sea de manera temporal, hay que acudir al médico lo antes posible.

 Dolor de cabeza repentino

Al no recibir sangre ni oxígeno, el cerebro puede quejarse con la aparición de una cefalea intensa sin ninguna causa aparente. Hay que pedir ayuda si el dolor es muy intenso, se tiene dificultad para mover una parte del cuerpo, náuseas, vómitos o somnolencia.

Desequilibrio y mareo

Es habitual que, cuando se sufre un accidente cerebrovascular, el afectado se desequilibre con facilidad o tenga dificultades para caminar, al perder la fuerza de uno de los dos lados del cuerpo.

Problemas de oído, olfato, gusto

El ictus también puede provocar que otros sentidos como el olfato, el gusto o el oído queden temporalmente afectados. En el caso del tacto, puede sentirse un cierto hormigueo.

De pronto, falla la memoria

Una pérdida repentina de memoria también debe ponerte en guardia. Este tipo de amnesia no tiene nada que ver con las pérdidas de memoria que se producen con la edad sino que generalmente irá acompañada de una sensación general de gran confusión mental.

 Problemas de coordinación

Cuando se produce el infarto, se da una dificultad para coordinar movimientos. Así, por ejemplo, cuesta mantenerse erguido, se pierde el equilibrio con facilidad y se tiene una sensación de mareo, vértigo o problemas para andar.

Debilidad muscular

Se siente debilidad y falta de fuerza en un brazo o pierna. Es muy probable que sea en el brazo y la pierna de un mismo lado del cuerpo a la vez. Esta sensación puede acompañarse de entumecimiento, hormigueo y menos sensibilidad. Esto también puede afectar a la cara. En este caso se nota la cara acartonada. No hay que confundirlo con el hormigueo que se siente cuando se nos duerme un brazo o una pierna tras un rato en una mala postura.

Al hospital no se va, te llevan

Es fundamental que cuando se noten los primeros síntomas, como paralización de un lado de la cara, debilidad en una parte del cuerpo o problemas de habla, se llame sin perder tiempo a un número de emergencia sanitaria y se describan los síntomas.

 Mientras llega la ambulancia

Acomoda al enfermo, aflójale la ropa y deja espacio a su alrededor para que respire bien. Procura que esté tumbado de lado, con la cabeza ligeramente levantada para evitar un ahogamiento si hay vómitos. Si no hay nadie que pueda estar con el enfermo, lo mejor es que primero lo acomodes y luego llames a la emergencia médica. No le des líquidos ni alimentos para evitar atragantamientos.

Fuente: Clara / Carmen L. Ruiz